INTRODUCCIÓN
Introducción
La convivencia escolar es uno de los pilares fundamentales de la calidad educativa. Un clima de convivencia positivo no solo facilita el aprendizaje, sino que constituye en sí mismo un aprendizaje esencial: aprender a relacionarse, a resolver conflictos pacíficamente, a respetar la diversidad y a ejercer la libertad con responsabilidad.
El Plan de Convivencia del CEIP Federico García Lorca tiene como finalidad fundamental educar íntegramente al alumnado y establecer estrategias preventivas y de intervención que contribuyan a la mejora de la convivencia en el centro. Se sustenta en tres pilares:
1. La educación ha de ir más allá de la adquisición de conocimientos. Debe proporcionar a las personas la capacidad de asumir sus deberes y ejercer sus derechos dentro de los principios democráticos de la convivencia, basados en el respeto a la libertad de los demás, la tolerancia y la solidaridad.
2. Uno de los objetivos fundamentales del centro es el aprendizaje y tratamiento de los conflictos desde la perspectiva de una cultura pacífica, basada en el diálogo, la justicia y la solidaridad. Para ello se establecen normas y protocolos de actuación consensuados, medidas preventivas y un procedimiento de corrección que actúe cuando se produzcan transgresiones.
3. La mejora de la convivencia no se consigue solo desde la amenaza y el castigo. Se busca la participación de todos los miembros de la comunidad educativa para establecer normas que se asuman como propias y contribuyan al desarrollo personal y a la mejora de las relaciones interpersonales.
El centro está adscrito al programa Escuela Espacio de Paz de la Consejería de Educación, y desarrolla además el Programa de Bienestar Emocional, ambos como marcos de referencia para la promoción de la cultura de paz y la educación emocional del alumnado.
Diagnóstico de la convivencia en el centro
Factores que influyen en la convivencia
La convivencia escolar no puede entenderse de forma aislada. Los centros educativos son un reflejo de la sociedad en la que se insertan, y los factores que afectan a la convivencia tienen su origen tanto dentro como fuera del ámbito escolar:
a) El contexto social y cultural. Los valores predominantes en la sociedad actual —el individualismo, el relativismo moral, la búsqueda del éxito inmediato— no siempre son compatibles con los valores de respeto, responsabilidad y solidaridad que el centro quiere promover.
b) El entorno familiar. La familia es la primera institución educativa. Los cambios en los modelos familiares, las largas jornadas laborales de los progenitores y la delegación en el centro de funciones que corresponden a la familia condicionan la socialización del alumnado. Es imprescindible que la familia participe activamente en la educación de sus hijos e hijas y no desarrolle actitudes contradictorias con las que el centro promueve.
c) Los medios de comunicación y el entretenimiento digital. Una parte significativa de los contenidos a los que accede el alumnado a través de pantallas exalta valores contrarios a la convivencia: la rivalidad, la violencia, el "todo vale" para conseguir fama o reconocimiento. Esto tiene un impacto directo en los modelos de comportamiento y en la gestión de los conflictos.
d) Las redes sociales y el uso de dispositivos móviles. Este es hoy uno de los principales focos de conflicto en el entorno escolar y familiar. El acceso sin control de menores a redes sociales genera situaciones de ciberacoso, comparación social negativa, exposición a contenidos inapropiados y adicción a las pantallas, con efectos directos sobre el bienestar emocional y la convivencia en el aula.
El centro tiene una posición clara al respecto: los teléfonos móviles están prohibidos en el centro, y el equipo educativo desaconseja activamente a las familias que sus hijos e hijas dispongan de teléfono móvil personal y, especialmente, de acceso a redes sociales, especialmente en las etapas de Educación Infantil, Primaria y el primer ciclo de ESO. Esta recomendación se basa en la evidencia científica disponible sobre el impacto negativo de las redes sociales en el desarrollo emocional y social de los menores, y en el marco de protección que establece la Ley Orgánica 8/2021, de 4 de junio, de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia (LOPIVI).
e) El entorno escolar. La organización del centro, la ratio de alumnado por aula, el diseño de los espacios y tiempos, el funcionamiento de las tutorías y la coherencia en la aplicación de las normas por parte de todos los adultos son factores determinantes de la convivencia. No debe haber discrepancias entre lo que se exige al alumnado y lo que hace el resto de la comunidad educativa.
Situación de la convivencia en el centro
El análisis de los datos recogidos en los informes trimestrales y en el seguimiento de la Comisión de Convivencia permite concluir que:
El problema fundamental de convivencia en el centro es la conducta disruptiva: comportamientos aislados o persistentes de algunos alumnos o alumnas que dificultan el desarrollo de las clases y afectan al trabajo del profesorado y del resto del alumnado.
A estas conductas se unen el absentismo, la falta de atención, el incumplimiento de las instrucciones del profesorado y la falta de materiales de trabajo.
Los conflictos graves son escasos, y casi siempre protagonizados por los mismos alumnos o alumnas. Las situaciones de acoso escolar, cuando se detectan, se abordan mediante los protocolos establecidos.
El uso de dispositivos móviles y redes sociales fuera del centro genera de forma creciente conflictos que se trasladan al aula: rumores, imágenes no consentidas, grupos de mensajería y episodios de ciberacoso que requieren la intervención del centro y, en ocasiones, de las familias y los servicios externos.
Los conflictos son más frecuentes y de mayor gravedad en el 1.er ciclo de ESO que en Educación Infantil y Primaria, lo que guarda relación con los cambios propios de la adolescencia y con la mayor exposición a redes sociales y dispositivos digitales.
Para la mejora de la convivencia se tienen en cuenta los siguientes aspectos organizativos: configuración de grupos heterogéneos y flexibles, diseño del horario del centro, funcionamiento de las tutorías, guardias, espacios, actividades complementarias y extraescolares, y el funcionamiento del Aula de Convivencia, coordinada por la Orientadora de la Zona de Trabajo Social (ZTS) con dedicación plena al centro.
Objetivos del Plan de Convivencia
Objetivos generales
- Facilitar a los órganos de gobierno y al profesorado instrumentos y recursos para la promoción de la Cultura de Paz, la prevención de la violencia y la mejora de la convivencia.
- Concienciar y sensibilizar a la comunidad educativa sobre la importancia de una adecuada convivencia escolar y los procedimientos para mejorarla.
- Fomentar los valores, actitudes y prácticas que permitan mejorar el grado de aceptación y cumplimiento de las normas, el respeto a la diversidad y la igualdad real entre mujeres y hombres.
- Facilitar la prevención, detección, tratamiento, seguimiento y resolución de conflictos, utilizándolos como fuente de aprendizaje.
- Prevenir, detectar y eliminar todas las manifestaciones de violencia, especialmente la violencia de género, el acoso escolar en todas sus formas incluido el ciberacoso, y las actitudes xenófobas y racistas.
- Facilitar la mediación para la resolución pacífica de los conflictos.
- Promover el bienestar emocional del alumnado como condición para la convivencia, en el marco del Programa de Bienestar Emocional del centro.
Objetivos específicos del centro
- Promover la cultura de paz, el diálogo y la argumentación oral como herramientas de resolución de conflictos.
- Impulsar la participación de toda la comunidad educativa en la toma de decisiones que afectan a la convivencia.
- Fomentar el autoconocimiento y la proyección personal de todos los miembros de la comunidad educativa.
- Sensibilizar a las familias sobre los riesgos del uso no supervisado de dispositivos móviles y redes sociales por parte de menores, y promover acuerdos familia-centro para un entorno digital más seguro.
- Desarrollar en el alumnado un espíritu crítico, el respeto a la diversidad y el cumplimiento de las normas de convivencia.
- Prevenir y actuar ante cualquier forma de discriminación por razón de origen, sexo, identidad, clase social, creencias u otras características individuales o sociales.
- Utilizar los conflictos y las desavenencias como fuente de aprendizaje y de desarrollo de la inteligencia emocional.
Normas de convivencia
Se entiende por normas de convivencia el conjunto de preceptos, reglas y pautas de actuación y comportamiento, de obligado cumplimiento, que aseguran el respeto hacia las funciones y fines del centro, hacia todos los miembros de la comunidad educativa y hacia la conservación de los elementos materiales del centro.
Las normas de convivencia deben servir de guía de actuación ante la multitud de situaciones que se presentan en una comunidad educativa compleja, y deben evitar la realización de actos individuales que puedan perjudicar al resto de sus miembros. Han de ser conocidas por todo el alumnado, las familias y el profesorado desde el inicio del curso escolar, y se difundirán a través de las reuniones de inicio de curso, la plataforma iPasen y la web del centro.
El Plan de Convivencia contempla Normas Generales del Centro, Normas Específicas por espacios y situaciones, y Normas Particulares de Aula, acordadas en cada grupo con la participación del alumnado y el tutor o tutora.
A) Normas generales del centro
a) Asistencia, puntualidad y permanencia en el centro
La asistencia a clase es un deber del alumnado y una responsabilidad compartida con sus familias. Toda falta de asistencia debe ser justificada por los padres, madres o tutores legales preferentemente a través de iPasen, en un plazo máximo de tres días hábiles desde la reincorporación al centro.
Se considera falta de puntualidad cuando el alumnado entra al aula después del profesorado, interrumpiendo el inicio de la clase. El profesorado registrará los retrasos en el control de asistencia y adoptará las medidas oportunas.
El alumnado que llegue tarde deberá entrar al centro acompañado de un familiar mayor de edad, que firmará en la entrada la hora de incorporación efectiva y justificará el retraso a través de iPasen. Este requisito se aplica a partir de las 8:40 h en el 1.er ciclo de ESO y a partir de las 9:10 h en Educación Infantil y Primaria.
La salida del aula al finalizar la clase solo podrá realizarse cuando el profesorado correspondiente lo autorice.
El alumnado solo podrá abandonar el centro durante la jornada escolar con causa justificada por escrito de sus padres, madres o tutores legales, y con autorización de algún miembro del equipo directivo.
Durante los cambios de clase, el alumnado permanecerá dentro del aula esperando al profesorado correspondiente.
Los momentos para acudir a los aseos son los cambios de clase y el recreo. En cualquier otro momento se requerirá el permiso del profesorado.
b) Recreos
Durante los recreos, el alumnado abandonará las aulas, irá al patio y ocupará las zonas designadas para cada ciclo. No se podrá permanecer en las aulas durante el recreo salvo causa justificada y con supervisión de un adulto.
Queda prohibido abandonar el recinto escolar sin autorización expresa de un miembro del equipo directivo.
El comportamiento cívico y respetuoso es exigible en todos los momentos de la actividad escolar, incluidos los recreos.
c) Limpieza, higiene y cuidado de las instalaciones
Todo el alumnado respetará el edificio, las instalaciones, el mobiliario y el material del centro, utilizando los recipientes adecuados para depositar residuos tanto en las aulas como en los espacios comunes.
Queda prohibido consumir alimentos o bebidas en el aula, salvo en el caso del alumnado de Educación Infantil.
Al finalizar la última clase de la jornada, el alumnado dejará el aula con las luces apagadas, los equipos electrónicos apagados, los ventiladores apagados y las sillas colocadas invertidas sobre las mesas. Los delegados y delegadas de grupo velarán por el cumplimiento de esta norma.
d) Desperfectos
Se diferenciará entre los desperfectos producidos por el uso normal o por accidente fortuito, que serán asumidos por el centro, y los causados intencionadamente, por abuso o negligencia, que serán subsanados económicamente por quien los haya causado.
Los delegados y delegadas de grupo comunicarán al tutor o tutora o al profesorado los desperfectos que se produzcan en el aula.
El alumnado que individual o colectivamente cause daños de forma intencionada o por negligencia a las instalaciones o al material del centro queda obligado a reparar el daño o hacerse cargo de su coste económico. Los padres, madres o representantes legales serán responsables civiles en los términos previstos en las leyes.
e) Respeto a los miembros de la comunidad educativa
El alumnado respetará la libertad de conciencia y las convicciones religiosas y morales, así como la dignidad, integridad e intimidad de todos los miembros de la comunidad educativa. No discriminará a ninguna persona por razón de origen, raza, sexo, identidad de género, clase social, creencias o cualquier otra circunstancia personal o social.
El trato hacia todos los miembros de la comunidad educativa será respetuoso y considerado: hacia el profesorado dentro y fuera del aula, hacia el personal de administración y servicios, hacia el personal de conserjería y limpieza, y hacia los compañeros y compañeras.
El alumnado respetará los espacios reservados al profesorado, a los servicios administrativos y al personal no docente.
Queda prohibido apropiarse de pertenencias ajenas bajo ningún concepto.
El alumnado cumplirá las medidas disciplinarias impuestas por el profesorado, la Jefatura de Estudios o los órganos de gobierno, de acuerdo con lo establecido en este Plan de Convivencia.
f) Colaboración con la actividad docente
El alumnado seguirá las indicaciones del profesorado para que el desarrollo de las clases sea adecuado: evitará el ruido en clase y en los pasillos, prestará atención, realizará las actividades propuestas, llevará el material necesario y se sentará en el lugar que el profesorado indique.
Cuando un alumno o alumna termine una prueba o examen antes de finalizar la hora lectiva, permanecerá en el aula en silencio.
Cuando el profesorado detecte que un alumno o alumna está copiando en una prueba de evaluación, podrá retirarle el examen, calificarlo con cero y proponer las medidas correctoras oportunas.
g) Uso de dispositivos electrónicos y redes sociales
El uso de dispositivos electrónicos y el acceso a redes sociales por parte de menores es una de las principales fuentes de conflicto en el entorno escolar actual, con efectos directos sobre el bienestar emocional del alumnado y la convivencia en el centro. Las siguientes normas son de obligado cumplimiento y se enmarcan en lo establecido por la Ley Orgánica 8/2021 (LOPIVI), la Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos y el Decreto 25/2007 sobre uso seguro de Internet por menores:
Queda terminantemente prohibido traer teléfonos móviles al centro. Cuando un alumno o alumna muestre su dispositivo en el centro, le será requisado y custodiado hasta que sea recogido presencialmente por sus padres, madres o tutores legales. Esta conducta constituye una falta a las normas de convivencia.
Si por motivos debidamente justificados un alumno o alumna debe traer el dispositivo al centro, el procedimiento a seguir es el siguiente: los padres, madres o tutores legales lo solicitarán por escrito al tutor o tutora, indicando el motivo. A primera hora de la mañana, el alumno o alumna entregará el dispositivo al tutor o tutora, que lo custodiará hasta la finalización de la jornada escolar.
Queda prohibido el uso de punteros láser, reproductores de música, cámaras de fotos independientes, agendas electrónicas u otros aparatos impropios del contexto escolar. Los dispositivos requisados serán devueltos presencialmente a los padres, madres o tutores legales.
Queda prohibido tomar imágenes o grabaciones de cualquier miembro de la comunidad educativa sin su consentimiento expreso, tanto dentro del recinto escolar como en actividades del centro. El incumplimiento de esta norma podrá ser considerado falta grave en función de las circunstancias.
Queda prohibido difundir por Internet o redes sociales imágenes, grabaciones o información relativa a cualquier miembro de la comunidad educativa sin su consentimiento expreso. El incumplimiento de esta norma podrá ser considerado falta grave, y en casos de acoso o vulneración de la intimidad, podrá tener consecuencias legales.
El acceso a páginas web de contenidos inadecuados dentro del recinto escolar o en actividades del centro podrá ser considerado falta grave en función de las circunstancias.
El centro desaconseja activamente a las familias que sus hijos e hijas dispongan de teléfono móvil personal y, especialmente, de acceso a redes sociales durante las etapas de Educación Infantil, Primaria y el 1.er ciclo de ESO. Esta recomendación se fundamenta en la evidencia científica sobre el impacto negativo de las redes sociales en el desarrollo emocional y social de los menores, y en el marco de protección establecido por la LOPIVI. El centro trasladará esta recomendación a las familias en las reuniones de inicio de curso y a través de los canales de comunicación habituales.
Se consideran contenidos inapropiados e ilícitos los que atenten contra la dignidad humana, la seguridad o los derechos de protección de los menores, incluyendo: contenidos violentos, degradantes o de pornografía; contenidos racistas, xenófobos o sexistas; contenidos que dañen la autoestima o la imagen de menores; contenidos que fomenten la ludopatía o el consumo abusivo de sustancias.
Conductas contrarias a las normas de convivencia y su corrección
Principios generales de las correcciones
Las correcciones que hayan de aplicarse por el incumplimiento de las normas de convivencia tendrán carácter educativo y recuperador, garantizarán el respeto a los derechos del resto del alumnado y procurarán la mejora en las relaciones de todos los miembros de la comunidad educativa. En todo caso:
Ningún alumno o alumna podrá ser privado del ejercicio de su derecho a la educación.
No podrán imponerse correcciones contrarias a la integridad física y a la dignidad personal.
Las correcciones respetarán la proporcionalidad con la conducta y deberán contribuir a la mejora del proceso educativo.
Se tendrá en cuenta la edad del alumnado para graduar la aplicación de la corrección.
Se considerarán las circunstancias personales, familiares o sociales del alumno o alumna antes de resolver el procedimiento corrector.
Circunstancias atenuantes y agravantes
Circunstancias atenuantes:
- El reconocimiento espontáneo de la conducta incorrecta.
- La falta de intencionalidad.
- La petición de disculpas y el compromiso de cambio.
Circunstancias agravantes:
- La premeditación y la reiteración.
- Causar daño a compañeros o compañeras de menor edad o recién incorporados al centro.
- Cualquier acto que atente contra el derecho a no sufrir discriminación por razón de origen, sexo, identidad, clase social, creencias u otras características personales o sociales.
- La incitación o estímulo a conductas lesivas para otros miembros de la comunidad educativa.
- La falta de respeto hacia el profesorado o el personal del centro.
Conductas contrarias a las normas de convivencia
Son conductas contrarias a las normas de convivencia:
- Conductas que impidan o dificulten el ejercicio del derecho o el cumplimiento del deber de estudiar de los compañeros y compañeras.
- Actos de incorrección o desconsideración hacia otros miembros de la comunidad educativa.
- Causar daños en las instalaciones, recursos materiales o documentos del centro, o en las pertenencias de los demás miembros de la comunidad educativa.
- El incumplimiento de las normas sobre uso de dispositivos electrónicos establecidas en este plan.
Estas conductas prescribirán en el plazo de treinta días naturales contados desde la fecha de su comisión, excluyendo los períodos vacacionales.
Conductas gravemente perjudiciales para la convivencia
Son conductas gravemente perjudiciales para la convivencia:
- La agresión física contra cualquier miembro de la comunidad educativa.
- Las injurias y ofensas contra cualquier miembro de la comunidad educativa.
- El acoso escolar, entendido como el maltrato psicológico, verbal o físico hacia un alumno o alumna producido por uno o más compañeros o compañeras de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado.
- El ciberacoso, entendido como el acoso escolar ejercido a través de medios digitales: mensajes, imágenes, vídeos, comentarios en redes sociales u otras formas de comunicación digital, con independencia de que se produzca dentro o fuera del recinto escolar, cuando esté relacionado con la vida del centro o afecte a miembros de la comunidad educativa.
- Las actuaciones perjudiciales para la salud y la integridad personal de los miembros de la comunidad educativa, o la incitación a las mismas.
- Las vejaciones o humillaciones contra cualquier miembro de la comunidad educativa, particularmente si tienen un componente sexual, racial, religioso, xenófobo o por razón de identidad de género, o se realizan contra alumnado con necesidades educativas especiales.
- Las amenazas o coacciones contra cualquier miembro de la comunidad educativa.
- La suplantación de la personalidad en actos de la vida docente y la falsificación o sustracción de documentos académicos.
- Las actuaciones que causen graves daños en las instalaciones, recursos materiales o documentos del centro, o en las pertenencias de los demás miembros de la comunidad educativa, así como la sustracción de las mismas.
- La reiteración en un mismo curso escolar de conductas contrarias a las normas de convivencia.
- Cualquier acto dirigido directamente a impedir el normal desarrollo de las actividades del centro.
- El incumplimiento de las correcciones impuestas.
- La difusión sin consentimiento de imágenes, grabaciones o datos personales de miembros de la comunidad educativa a través de Internet o redes sociales, cuando cause daño a su honor, intimidad o imagen.
Estas conductas prescribirán en el plazo de sesenta días naturales contados desde la fecha de su comisión, excluyendo los períodos vacacionales.
Protocolo de actuación ante conductas contrarias o gravemente perjudiciales
El proceso de resolución de conflictos seguirá un orden ascendente:
En primera instancia, se intentará resolver entre los implicados.
Si no se resuelve, intervendrá el tutor o tutora.
Si persiste, intervendrá la Jefatura de Estudios.
En última instancia, intervendrá la Dirección del centro.
Cuando el profesorado considere que el comportamiento de un alumno o alumna merece un parte disciplinario, lo cumplimentará en el sistema Séneca.
Criterio general de sanciones:
Se sustituirá la expulsión por otra sanción cuando con ello se restablezca el daño causado, sirva para la mejora futura del comportamiento del alumno o alumna, y el resto del alumnado no perciba un trato discriminatorio.
La sustitución o reducción de la expulsión se valorará especialmente cuando el alumno o alumna tenga un buen aprovechamiento académico.
Un parte disciplinario por conductas gravemente perjudiciales equivale, como regla general, a tres partes por conductas contrarias a las normas de convivencia.
Escala de correcciones orientativa:
Apercibimiento verbal o escrito: para faltas leves y primeras incidencias.
Expulsión del aula con derivación al Aula de Convivencia: para conductas disruptivas reiteradas o que impidan el desarrollo de la clase. El alumnado derivado al Aula de Convivencia realizará tareas educativas bajo la supervisión de la Orientadora ZTS, que llevará a cabo una intervención orientada a la reflexión y la mejora del comportamiento.
Expulsión del centro hasta tres días: para conductas gravemente perjudiciales, acordada por la Dirección.
Expulsión del centro de más de tres días: acordada por la Dirección con la Comisión de Convivencia, para los casos más graves o de reiteración.
Reclamaciones ante medidas disciplinarias
El alumno o alumna, así como sus padres, madres o representantes legales, podrán presentar en el plazo de dos días lectivos desde la comunicación de la medida disciplinaria una reclamación por escrito ante quien la impuso.
Las medidas disciplinarias adoptadas por la Dirección en relación con conductas gravemente perjudiciales podrán ser revisadas por el Consejo Escolar a instancias de los padres o madres. La Dirección convocará una sesión extraordinaria del Consejo Escolar en el plazo máximo de dos días lectivos desde la presentación de la solicitud. Este órgano podrá proponer la confirmación o la revisión de la decisión.
Las medidas disciplinarias serán inmediatamente ejecutivas aunque se haya presentado una reclamación. Figurarán en el expediente del alumno o alumna.
Absentismo escolar
Marco normativo y definición
De conformidad con la normativa vigente en materia de atención educativa al alumnado en situación de desventaja social, se entiende por absentismo escolar la falta de asistencia regular y continuada del alumnado en edad de escolaridad obligatoria a los centros docentes donde se encuentre escolarizado, sin motivo que lo justifique.
Se considerará que existe una situación de absentismo escolar cuando las faltas de asistencia injustificadas al cabo de un mes sean:
En Educación Primaria: a partir del tercer día de ausencia no justificada.
En Educación Secundaria Obligatoria: a partir del tercer día de ausencia no justificada.
Sin perjuicio de lo anterior, cuando a juicio del tutor o tutora y del Equipo Docente la falta de asistencia pueda representar un riesgo para la educación del alumno o alumna, se actuará de forma inmediata sin esperar a que se alcancen los umbrales indicados.
La reiteración de justificaciones por causas como quedarse dormidos, visitas a familiares o enfermedades leves de escasa entidad se considerará igualmente absentismo cuando el patrón sea sistemático. En estos casos, se podrá requerir justificación médica u otra documentación acreditativa.
Medidas de control de la asistencia
a) Los tutores y tutoras de cada grupo llevarán un registro semanal de la asistencia del alumnado a través del sistema de información Séneca, con el fin de detectar posibles situaciones de absentismo de forma temprana.
b) Cuando se detecte una situación de absentismo, el tutor o tutora mantendrá una entrevista con los padres, madres o representantes legales del alumno o alumna para tratar el problema, indagar las posibles causas e intentar obtener un compromiso de asistencia regular. De esta entrevista se elaborará un informe que firmarán los padres, madres o representantes legales.
c) En aquellos casos en los que la familia no acuda a la entrevista, no justifique suficientemente las ausencias, no se comprometa a resolver el problema o incumpla los compromisos adquiridos, el tutor o tutora lo comunicará a la Jefatura de Estudios, que hará llegar por escrito a los representantes legales del alumnado las posibles responsabilidades en que pudieran estar incurriendo. Se utilizará un medio que garantice el acuse de recibo (notificación a través de iPasen, carta certificada o burofax).
d) Igualmente, se pondrá en conocimiento de los Servicios Sociales Comunitarios o de los Equipos Técnicos de Absentismo Escolar, quienes determinarán las intervenciones sociales y familiares correspondientes para erradicar el absentismo y otros posibles indicadores de riesgo.
e) Si las intervenciones descritas no dieran resultado, los casos se derivarán a la Comisión Municipal de Absentismo Escolar, para que en el desarrollo de sus funciones adopte las medidas oportunas.
Medidas de carácter psicosocial
a) Valorada la situación del alumno o alumna, los profesionales de los Servicios Sociales y los de la Administración educativa establecerán de común acuerdo las medidas a adoptar, entre las que podrán incluirse: el desarrollo de un plan de intervención psicosocial con el alumnado y su familia, la coordinación con entidades sociales del entorno, la implicación de las autoridades locales en la vigilancia del cumplimiento del deber de escolarización y, en su caso, el traslado de la información a la Fiscalía de Menores y a la Administración con competencias en protección de menores, de conformidad con lo establecido en la Ley Orgánica 8/2021, de 4 de junio, de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia (LOPIVI).
b) Cuando el plan de intervención psicosocial y las diferentes medidas adoptadas no den resultados satisfactorios, y se aprecie una posible situación de desprotección del menor o la menor, se trasladará la información a la Fiscalía de Menores y al Servicio de Protección de Menores.
c) Los Servicios Sociales Comunitarios o los Equipos Técnicos de Absentismo comunicarán a la Dirección del centro las medidas adoptadas y coordinarán sus actuaciones con las que se realicen desde el propio centro.
Comisión de Convivencia
Composición
La Comisión de Convivencia está integrada por los siguientes miembros del Consejo Escolar:
- La Dirección del centro, que ejerce la presidencia.
- La Jefatura de Estudios.
- Dos profesores o profesoras, elegidos por el sector del profesorado en el Consejo Escolar.
- Dos madres o padres de alumnado, elegidos por el sector de familias en el Consejo Escolar. Si existe un miembro designado por el AMPA en el Consejo Escolar, será uno de los representantes de las familias en la Comisión de Convivencia.
- El alumno o alumna miembro del Consejo Escolar (representante del 1.er ciclo de ESO).
A las reuniones de la Comisión de Convivencia relacionadas con el seguimiento y supervisión del Plan de Convivencia se incorporarán las orientadoras del centro —incluyendo la Orientadora ZTS—, así como la persona designada por el Consejo Escolar para impulsar medidas que fomenten la igualdad real y efectiva entre mujeres y hombres. Si el centro dispone de mediador o mediadora intercultural u otro personal especializado, podrá asistir cuando se considere necesario.
Funciones de la Comisión de Convivencia
a) Canalizar iniciativas para la mejora de la convivencia:
Recoger y canalizar las iniciativas de todos los sectores de la comunidad educativa para mejorar la convivencia, el respeto mutuo y la cultura de paz. Para ello establecerá vías de comunicación y participación adecuadas, ofrecerá espacios y tiempos para que los distintos sectores puedan expresar sus propuestas, e impulsará el trabajo sistemático en las aulas y las tutorías que eduque en la convivencia y en el desarrollo personal.
b) Prevenir conflictos y proteger los derechos de la comunidad educativa:
La prevención es el eje central de la acción de la Comisión. Prevenir supone:
Hacer públicos y conocidos los derechos y deberes de cada sector de la comunidad educativa, difundiéndolos a través de iPasen, la web del centro y las reuniones de inicio de curso.
Establecer las condiciones necesarias para que el clima de convivencia permita resolver la mayoría de los conflictos mediante el diálogo, la participación y el consenso.
Educar en el respeto a las personas y a los bienes materiales, en la escucha activa y en la participación responsable.
Comprobar que el currículo que se desarrolla en el centro respeta la diversidad, fomenta la participación y el diálogo, y es adecuado a las características del alumnado.
Trabajar con todos los sectores de la comunidad educativa, especialmente con los adultos, ya que el ejemplo es la mejor educación en convivencia.
Fomentar el funcionamiento de las estructuras de participación: Consejo Escolar, junta de delegados, asambleas de aula y AMPA.
Sensibilizar a las familias sobre los riesgos del uso no supervisado de dispositivos móviles y redes sociales por parte de sus hijos e hijas, en coordinación con la Orientadora ZTS y el Equipo de Orientación de Centro.
c) Desarrollar iniciativas contra la discriminación:
Impulsar un currículo respetuoso con la diversidad del alumnado, que contemple la inclusión como medida habitual. Analizar posibles focos de discriminación social y escolar (por razón de sexo, origen, situación económica, etnia u otras causas), investigar sus causas y establecer planes de acción. Impulsar metodologías pedagógicas que eduquen en la convivencia mediante agrupamientos flexibles y heterogéneos y el aprendizaje cooperativo.
d) Mediar en los conflictos:
Analizar qué ha ocurrido y por qué, favoreciendo la mediación y la búsqueda de soluciones dialogadas entre los implicados. Interpretar los conflictos atendiendo al contexto, la oportunidad, la situación y las circunstancias particulares, para buscar soluciones que prevengan situaciones similares en el futuro.
e) Conocer y valorar el cumplimiento de las correcciones:
Cuando se impongan correcciones, la Jefatura de Estudios informará a la Comisión de Convivencia en sus reuniones periódicas para que esta conozca y valore el cumplimiento efectivo de las medidas disciplinarias, su carácter educativo y recuperador, y las circunstancias personales, familiares o sociales que se han tenido en cuenta. Se prestará especial atención a las medidas alternativas a la expulsión del centro, priorizando aquellas que impliquen reparación del daño causado y reflexión sobre el comportamiento.
f) Proponer medidas de mejora al Consejo Escolar:
Formular propuestas al Consejo Escolar para la mejora de la convivencia, basadas en el análisis de los conflictos, el seguimiento de las correcciones y la evaluación del Plan de Convivencia.
g) Informar al Consejo Escolar:
Dar cuenta al pleno del Consejo Escolar, al menos dos veces a lo largo del curso, de las actuaciones realizadas y de las correcciones y medidas disciplinarias impuestas.
h) Seguimiento del Plan de Convivencia:
Realizar, por delegación del Consejo Escolar, el seguimiento del Plan de Convivencia, valorando los avances producidos, identificando las dificultades y proponiendo las medidas de mejora que se consideren oportunas. Realizar un seguimiento especial de los compromisos de convivencia suscritos, valorando su efectividad.
i) Cualesquiera otras que le sean atribuidas por el Consejo Escolar en relación con la convivencia en el centro.
Plan de reuniones de la Comisión de Convivencia
La Comisión de Convivencia celebrará al menos tres reuniones anuales:
- Primera reunión (inicio de curso, octubre): análisis del estado de la convivencia al inicio del curso, revisión del Plan de Convivencia y establecimiento de las prioridades para el curso.
- Segunda reunión (enero-febrero): seguimiento del Plan de Convivencia, análisis de las correcciones impuestas en el primer trimestre y valoración de las medidas adoptadas.
- Tercera reunión (final de curso, mayo-junio): evaluación del desarrollo del Plan de Convivencia durante el curso, análisis de los avances y dificultades, y formulación de propuestas de mejora para el curso siguiente, que se recogerán en la Memoria Final del centro.
Sin perjuicio de las reuniones ordinarias, la Comisión de Convivencia se reunirá con carácter extraordinario cuando la conflictividad existente en el centro lo aconseje, especialmente si se producen situaciones graves en el 1.er ciclo de ESO, o cuando la presidencia lo estime conveniente.
Organización de la participación del alumnado en la convivencia
Asamblea de clase
Se fomentará la asamblea de clase como espacio de participación del alumnado en la gestión de la convivencia del grupo. A través de ella, el Equipo Docente y el tutor o tutora pueden establecer cauces de participación y resolución de conflictos.
Periodicidad: mensual con carácter ordinario. En caso excepcional, si surge algún incidente relevante, el delegado o delegada informará al tutor o tutora, quien convocará la asamblea cuando lo estime conveniente.
Procedimiento: en el tiempo de asamblea se recogerán los aspectos tratados, las personas implicadas, los objetivos planteados y los acuerdos adoptados.
Delegados y delegadas de clase. Alumnado.
El delegado o delegada elegido por el grupo es el interlocutor directo con el tutor o tutora y el Equipo Docente. En caso de ausencia, el subdelegado o subdelegada electo ejercerá sus funciones.
Los delegados y delegadas fomentarán la convivencia positiva en el grupo, colaborando con los tutores y tutoras en los aspectos que afecten a la convivencia.
Los delegados y delegadas de todos los grupos se reunirán una vez al trimestre con la Jefatura de Estudios, el coordinador o coordinadora de Escuela Espacio de Paz y el coordinador o coordinadora de Convivencia, para tratar temas generales de convivencia en el centro.
Los grupos podrán elegir también delegados y delegadas para aspectos concretos de la convivencia diaria:
Control del aula y su material: informará al tutor o tutora o a la Secretaría de cualquier incidente o desperfecto.
Programación de actividades: elaborará un calendario de exámenes, controles y actividades diversas y lo colocará en el tablón de anuncios del aula.
Procedimiento de elección de delegados y delegadas de padres y madres.
Las personas delegadas de padres y madres en cada grupo serán elegidas para cada curso escolar en la reunión de inicio de curso que el tutor o tutora realiza con las familias antes de finalizar el mes de octubre. En la convocatoria de esta reunión deberá hacerse constar como punto del orden del día la elección de delegado o delegada de padres y madres, así como la información sobre las funciones que se les atribuyen.
La elección se realizará por mayoría simple mediante sufragio directo y secreto entre las madres y padres presentes en la reunión. La segunda persona con mayor número de votos será designada subdelegada. En caso de empate, la elección se dirimirá por sorteo. Se procurará contar con una representación equilibrada de mujeres y hombres.
Las funciones de las personas delegadas de padres y madres se recogen en el Apartado I — Plan de Orientación y Acción Tutorial de este Proyecto Educativo.
Protocolos de actuación ante situaciones específicas
Protocolo de actuación ante el acoso escolar y el ciberacoso
El acoso escolar, en cualquiera de sus manifestaciones —físico, verbal, psicológico, social o a través de medios digitales (ciberacoso)— constituye una conducta gravemente perjudicial para la convivencia y vulnera los derechos fundamentales del alumnado afectado. El centro aplica el Protocolo de actuación en supuestos de acoso escolar establecido por la Consejería de Educación, depositado en la Jefatura de Estudios y accesible en el aula virtual del centro.
Características del acoso escolar:
Conducta agresiva, intencional y reiterada en el tiempo.
Desequilibrio de poder entre la persona agresora y la víctima.
Puede manifestarse como agresión física, verbal, psicológica, exclusión social o a través de medios digitales.
Características específicas del ciberacoso:
Se produce a través de dispositivos digitales: mensajes, imágenes, vídeos, comentarios en redes sociales, grupos de mensajería u otras formas de comunicación digital.
Puede producirse fuera del horario y del recinto escolar, pero cuando afecta a miembros de la comunidad educativa o tiene su origen en relaciones escolares, el centro intervendrá con los mismos protocolos que para el acoso presencial.
Su carácter anónimo o semianónimo y la rapidez de difusión de los contenidos lo hacen especialmente dañino para el bienestar emocional de las víctimas.
En los casos de ciberacoso, el centro colaborará con las familias y, cuando proceda, con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y la Fiscalía de Menores, de conformidad con lo establecido en la Ley Orgánica 8/2021 (LOPIVI).
Fases del protocolo de actuación ante el acoso escolar:
1.ª fase — Detección e identificación:
Cualquier miembro de la comunidad educativa que tenga conocimiento o sospechas fundadas de una situación de acoso lo comunicará al tutor o tutora o a la Jefatura de Estudios. La Dirección del centro, una vez informada, pondrá en marcha el protocolo de actuación.
2.ª fase — Comunicación y medidas de urgencia:
La Dirección comunicará la situación al Servicio de Inspección Educativa y adoptará de forma inmediata las medidas de urgencia necesarias para proteger a la víctima y evitar la continuidad de las conductas de acoso.
3.ª fase — Recogida de información:
El tutor o tutora y el Equipo de Orientación recogerán información de todas las partes implicadas: la víctima, el alumnado agresor, los testigos y las familias. Esta información será tratada con la máxima confidencialidad.
4.ª fase — Adopción de medidas:
A partir de la información recogida, la Dirección adoptará las medidas disciplinarias y de protección que correspondan, con la colaboración del Equipo de Orientación y, si procede, de los Servicios Sociales y otras instituciones externas.
5.ª fase — Seguimiento:
Se realizará un seguimiento periódico de la situación para verificar que las medidas adoptadas son eficaces y que no se reproduce la conducta de acoso. El Equipo de Orientación prestará atención específica tanto a la víctima como al alumnado agresor.
El protocolo completo, con los modelos de documentación asociados, está depositado en la Jefatura de Estudios y disponible en el aula virtual del centro.
Protocolo de actuación ante agresiones al profesorado o al personal no docente
Este protocolo se aplicará cuando un profesor o profesora, o algún miembro del personal no docente, sea objeto de alguna de las siguientes conductas en el interior del centro o fuera de él como consecuencia del desarrollo de su actividad profesional:
Conductas intimidatorias.
Violencia física.
Vandalismo: deterioro o destrucción del mobiliario de su uso, o de objetos de su propiedad.
Se seguirá el protocolo previsto en la normativa vigente de la Consejería de Educación, depositado en la Jefatura de Estudios y accesible en el aula virtual del centro. La Dirección comunicará de inmediato al Servicio de Inspección Educativa cualquier incidente de estas características.
Protocolo de actuación ante situaciones de maltrato infantil
Definición y tipología
De acuerdo con la legislación vigente, y en particular con la Ley Orgánica 8/2021, de 4 de junio, de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia (LOPIVI), se entenderá por maltrato infantil cualquier acción, omisión o trato negligente, no accidental, por parte de los progenitores, cuidadores o instituciones, que comprometa la satisfacción de las necesidades básicas del menor o la menor e impida o interfiera en su desarrollo físico, psíquico y/o social.
Se distinguen las siguientes tipologías de maltrato:
- Maltrato físico: acto no accidental que provoca daño físico o enfermedad al menor o la menor, o le coloca en situación grave de padecerla.
- Maltrato psicológico/emocional: hostilidad verbal reiterada hacia el menor o la menor a través de insultos, desprecio, crítica o amenaza de abandono, y bloqueo constante de sus iniciativas de interacción.
- Negligencia física o cognitiva: las necesidades básicas del menor o la menor —alimentación, vestido, higiene, protección, educación y cuidados médicos— no son atendidas de forma temporal o permanente.
- Abandono emocional: falta persistente de respuesta a las señales y expresiones emocionales del menor o la menor por parte de una figura adulta estable.
- Abuso sexual: cualquier contacto o interacción sexual de una persona adulta con un menor, en la que el adulto utiliza su posición de poder para la realización de actos sexuales o como objeto de estimulación sexual. También se contempla su comisión por personas menores de 18 años cuando sean significativamente mayores que la víctima o estén en posición de poder sobre ella.
- Corrupción: incitación del menor o la menor a conductas antisociales, autodestructivas o desviadas, especialmente en las áreas de agresión o uso de sustancias adictivas.
- Explotación: asignación al menor o la menor, con carácter obligatorio y para obtención de beneficios, de trabajos que exceden los límites habituales e interfieren en sus actividades y necesidades sociales o escolares.
Clasificación por gravedad
Maltrato leve: conducta no frecuente y de intensidad mínima, sin daños significativos ni previsibles. Se intervendrá desde el propio ámbito que lo detecta, en colaboración con los Servicios Sociales de las Corporaciones Locales.
Maltrato moderado: el maltrato ha provocado daños o se prevé que puedan producirse. Requiere intervención o tratamiento especializado y un plan de intervención interdisciplinar coordinado entre los servicios educativos, sociales y sanitarios.
Maltrato grave: los efectos del maltrato ponen en peligro la integridad física o emocional del menor o la menor, o existe alto riesgo de reincidencia. Puede implicar la adopción de medidas protectoras por parte de la Delegación Territorial de la Consejería competente en materia de protección de menores.
Protocolo de actuación
Ante cualquier indicio o sospecha fundada de maltrato infantil, el profesorado o cualquier miembro de la comunidad educativa lo comunicará de inmediato al tutor o tutora y a la Dirección del centro. La Dirección pondrá en marcha el protocolo de actuación ante el maltrato infantil establecido por la Consejería de Educación, que incluye la notificación a los Servicios Sociales y, cuando la gravedad lo requiera, a la Fiscalía de Menores y al Servicio de Protección de Menores.
El protocolo completo está depositado en la Jefatura de Estudios y disponible en el aula virtual del centro. La obligación de comunicar situaciones de posible maltrato infantil es una responsabilidad de todos los profesionales del centro, de conformidad con lo establecido en la LOPIVI.
Programas de acogida
Programa de tránsito al 1.er ciclo de ESO
La enseñanza obligatoria se concibe como un continuo formativo estructurado en dos etapas. El tránsito de Educación Primaria a Educación Secundaria Obligatoria es un momento de especial relevancia para el alumnado, que implica cambios significativos en la organización, la metodología y las relaciones interpersonales.
Este programa pretende:
Garantizar el trasvase de información significativa del alumnado en el cambio de etapa, en un período de tiempo que posibilite su uso para la planificación de medidas de atención a la diversidad.
Dar respuesta eficaz al alumnado con necesidades educativas especiales, garantizando la continuidad de su atención especializada.
Potenciar las relaciones de coordinación entre el profesorado de Primaria y el de Secundaria.
Informar a las familias sobre la nueva etapa educativa y favorecer su participación en el proceso de transición.
Las actuaciones concretas de este programa se desarrollan en el Apartado I — Plan de Orientación y Acción Tutorial de este Proyecto Educativo, en el subapartado de líneas generales para la acogida y el tránsito entre etapas.
Programa de acogida al alumnado de incorporación tardía
La diversidad de origen del alumnado del centro —con hasta 21 nacionalidades representadas— hace imprescindible contar con un protocolo de acogida específico para el alumnado que se incorpora al centro de forma tardía, especialmente cuando proviene de otros países o sistemas educativos.
Las principales necesidades que presenta este alumnado son:
Desconocimiento o dominio insuficiente del castellano como lengua vehicular.
Desfase curricular respecto al sistema educativo español.
Choque o cambio cultural que puede generar dificultades de integración social.
Actuaciones previstas:
1.ª fase — Acogida inicial:
Recepción del alumno o alumna y su familia por parte de la Dirección o la Jefatura de Estudios, con el apoyo del Equipo de Orientación de Centro cuando sea necesario.
Solicitud y recopilación de la documentación académica disponible: historial académico, informes del centro de procedencia e informes de otras instituciones si los hubiera.
Entrevista inicial con la familia para recabar información sobre el historial escolar, el contexto familiar y las necesidades específicas del alumno o alumna.
Cuando sea necesario, se contará con el apoyo de mediadores interculturales o traductores para facilitar la comunicación con la familia.
2.ª fase — Evaluación inicial y ubicación:
El Equipo de Orientación, en colaboración con el tutor o tutora y el Equipo Docente, realizará una evaluación inicial del nivel de competencia curricular y lingüística del alumno o alumna.
A partir de esta evaluación se determinará el curso más adecuado para su escolarización, que podrá ser el correspondiente a su edad o, si el desfase curricular es significativo, el inmediatamente inferior, de conformidad con la normativa vigente.
3.ª fase — Integración en el grupo:
El tutor o tutora presentará al nuevo alumno o alumna al grupo clase, promoviendo su acogida y la designación de un compañero o compañera que le acompañe en los primeros días.
Se adoptarán las medidas de atención a la diversidad que correspondan, según lo establecido en el Apartado G — Atención a la Diversidad de este Proyecto Educativo.
El alumnado que no cuente con un dominio suficiente del castellano podrá ser atendido por el profesorado de Aulas Temporales de Adaptación Lingüística (ATAL) si el centro dispone de este recurso.
4.ª fase — Seguimiento:
El tutor o tutora realizará un seguimiento periódico de la integración del alumno o alumna en el grupo y de la evolución de su proceso de aprendizaje, en coordinación con el Equipo Docente y el Equipo de Orientación.
Se mantendrá una comunicación fluida con la familia a través de iPasen y de las entrevistas de tutoría.
Difusión, seguimiento y evaluación del Plan de Convivencia
Difusión del Plan de Convivencia
El Plan de Convivencia cobrará su verdadero sentido cuando todos los sectores de la comunidad educativa lo interioricen y lo hagan suyo. Para ello se establecen los siguientes mecanismos de difusión:
Al profesorado, a través de:
Reunión de inicio de curso con el nuevo profesorado incorporado al centro.
Claustro de Profesorado al inicio del curso escolar.
Sesiones de coordinación de tutores y tutoras con el Equipo de Orientación.
Equipos Docentes y Equipos de Ciclo.
A las familias, a través de:
Reunión de inicio de curso de cada tutor o tutora con las familias del grupo.
Comunicación a través de iPasen al inicio de cada curso.
Web del centro (www.fglorca.es), donde estará disponible el Plan de Centro completo.
Reuniones y asambleas del AMPA.
Al alumnado, a través de:
El tutor o tutora, en las primeras sesiones de tutoría del curso.
Las asambleas de aula.
La junta de delegados y delegadas.
Exposición en las aulas de las normas de convivencia consensuadas.
A otras instituciones que colaboran con el centro en la mejora de la convivencia se les facilitará acceso al Plan de Convivencia a través de la web del centro o en formato impreso cuando sea necesario.
Seguimiento del Plan de Convivencia
El seguimiento del Plan de Convivencia se realizará:
Mensualmente, por parte de la Jefatura de Estudios, que informará a la Comisión de Convivencia de las correcciones impuestas y las medidas adoptadas.
Trimestralmente, en las reuniones de la Comisión de Convivencia, que analizará el estado de la convivencia y propondrá medidas de mejora al Consejo Escolar.
Anualmente, en la reunión final de la Comisión de Convivencia, que elaborará la memoria del Plan de Convivencia para su incorporación a la Memoria Final del centro.
Evaluación del Plan de Convivencia
Al final de cada curso escolar el centro elaborará una Memoria del Plan de Convivencia, que se incorporará a la Memoria Final de curso y contendrá los siguientes aspectos:
Grado de implantación y nivel de consecución de los objetivos propuestos.
Actuaciones realizadas y grado de participación de los distintos sectores de la comunidad educativa.
Formación y asesoramiento recibidos en materia de convivencia por la comunidad educativa y recursos utilizados.
Análisis específico del estado del ciberacoso y del uso de dispositivos digitales, con propuestas de mejora para el curso siguiente.
Valoración de los resultados, conclusiones y propuestas de continuidad y mejora.
Evaluación del proceso y de los resultados.
Documentación elaborada durante el curso en materia de convivencia.
Las personas encargadas de la elaboración de la memoria serán: el coordinador o coordinadora de Escuela Espacio de Paz, el coordinador o coordinadora del Plan de Igualdad, el coordinador o coordinadora de Convivencia, la Dirección y la Jefatura de Estudios, que analizarán los aspectos del Plan de Convivencia que tienen que ver con sus funciones respectivas. La memoria se someterá al refrendo del Claustro de Profesorado y del Consejo Escolar antes de su aprobación definitiva.
Orientaciones para la reunión de inicio de curso con las familias
La reunión de inicio de curso con las familias es el momento clave para difundir las normas de convivencia y obtener su compromiso de colaboración. El tutor o tutora seguirá el siguiente guion como referencia:
Presentación:
Agradecimiento por la asistencia y registro de presentes.
Presentación del tutor o tutora: materias que imparte, horario y forma de contacto.
Presentación del resto del profesorado que trabaja con el grupo.
Comentario general sobre el grupo.
Normas básicas del centro:
Faltas de asistencia: procedimiento de justificación a través de iPasen.
Puntualidad: si el alumno o alumna llega tarde debe ser acompañado por un familiar que justifique el retraso.
Dispositivos móviles y electrónicos: prohibición de traer móviles al centro y recomendación del centro sobre el uso de redes sociales por menores.
Gestión de las conductas contrarias a las normas: amonestaciones, aula de convivencia y expulsiones.
Procedimiento de expulsión: aula de convivencia por horas, hasta tres días sin venir al centro por resolución de la Dirección, y más de tres días por resolución de la Dirección con la Comisión de Convivencia.
Evaluación:
Procedimiento y criterios de evaluación del curso.
Calendario de sesiones de evaluación y entrega de boletines.
Recursos de apoyo:
El Equipo de Orientación de Centro como recurso de ayuda al alumnado y las familias.
La Orientadora ZTS y el Aula de Convivencia.
Cauces de participación: AMPA y Consejo Escolar.
Comunicación con el centro:
Web del centro: www.fglorca.es
iPasen: consulta de faltas de asistencia, comunicación con el tutor o tutora, información del centro.
Tutoría presencial o telemática: lunes de 16:00 a 17:00 h, previa cita a través de iPasen.